Mostrando entradas con la etiqueta Bélgica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bélgica. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de abril de 2014

Pierre Louÿs




LA COPA


Lykas me vio llegar

a campo abierto,
vestida con una exómida de esclava
que me dejaba un seno descubierto.

¡Es tan abrumadora esta luz flava!

Luego él quiso mi seno moldear.

Hiñó en cercana fuente cristalina
un Puñado de arcilla suave y fina
y lo aplicó a mi piel, que acariciaba
la arcilla dúctil; mas, tan fría estaba…
Me sentí desmayar.

Una copa redonda, umbilicada,
con forma de mi carne moldeada
puso a secar al sol.
La decoró después en un diseño
de púrpuras y de ocres, con beleño
y con rojo ababol.

Fuimos luego a la fuente
que surge por ahí,
a las ninfas campestres consagrada,
y en su clara corriente
arrojamos la copa, ya colmada
con flores de alelí.

(De “Les Chansons de Bilitis” 1894, Versión de Enrique Uribe White)

Marcel Lecomte







Todas las tardes hacia las cinco, esos dos jóvenes con paso de mandarín penetran en la penumbra del café, y pareciera que al punto la penumbra se hace más densa.


Desde un principio, no se asocia la serenidad de sus ademanes a la de algún paseante apacible: está forjada por la experiencia y hace pensar en ciertos acróbatas muy elásticos cuyos rostros llevan marcados los signos de una fatiga extraña.


(Tranquilo, tranquilo, callado, flexiones del cuerpo que saben de figuras extrañas a las actitudes de la vida y que pueden encontrarse, sin tregua, con la velocidad del relámpago, ante la belleza del problema por resolver.)


Crean a su alrededor un espacio, de cuyo centro parten, extremadamente mesurados, sus ademanes, y en el que se conforma su despacioso diálogo. Ahora, ahí están sus miradas soñando sobre algún texto publicitario.


Uno de ellos, recostado sobre la banqueta, inclina suavemente la cabeza algo por encima del hombre de su compañero.


Despiertan la atención al verlos a punto de leer el texto más trivial del mundo, como si de pronto debieran percibir las palabras más útiles, de modo extraño, desviadas de su objetivo, complicadas en un halo de tormenta inmóvil.


(Ciertas palabras, pronunciadas o leídas con una especie de sorprendente lentitud. y repentinamente aisladas en medio de un negro silencio atravesado por reflejos rojizos de espejos, vuelven a cargarse de un sentido que repercute interminablemente en lo profundo de las conciencias atentas.')


(De "L'accent du secret")


(Extraído de La Antología de la poesía surrealista de Aldo Pellegrini)
  

Liliane Wouters





Hay que saber

perderlo todo, incluso a sí mismo,

y aún el recuerdo de sí, hay que

quitarse del lugar, salir del tiempo,

arrancarse los andrajos,

mudar las seis membranas, aceptar

que la séptima se pudra con el grano,

que el agua del río todo lo recubra,

que el sol seque esa agua,

que el viento del desierto desdibuje

su huella sobre la arena.

Albert Bontridder




EXAMINAR EL CUERPO PRETÉRITO...




Examinar el cuerpo pretérito

– materia para la memoria –

empleando la mentira

de un nombre futuro.



No hay iglesia en llamas

en la barbilla de sátiro o ninfa,

que no se autoexterminara

entre tu antes y tu después.



Tus manos apacibles

amarran en los muros salinos

el odio de la poesía

entre rosa y parusía.



Tu labia mordaz

rompe entre tus dientes

la pastilla de la paz

e impele por tus tripas

el cianuro de la ilusión

malograda.




(de"Nimbus", 1981,

Traducción de Diego J. Puls)


jueves, 13 de marzo de 2014

Achille Chavée




SER BUENO

Un elefante paseaba por mi cocina
le dije muy cortésmente
no estás aqui en casa de un comerciante
de porcelana
estás en casa del poeta
aprende a conducirte
y desapareció con prudente delicadeza

Un elefante blanco esta vez
cosa rara
pasea por el corredor
y yo le digo
no estás en casa de un energúmeno
y he aquí que me contesta
perdón señor poeta perdón

Creyendo
que había terminado con los elefantes
voy a mi dormitorio
Por principio
mira debajo de la cama
usted tambien sabe qué valor tienen las palabras
un vez más encuentro allí un elefante

No me enojé
tampoco creí en una broma
le dije
ven a mi cama viejito
ven a dormir conmigo
cada día trae sus problemas
te reconozco los beneficios del derecho de asilo
y entonces me dormí
tranquilamente

jueves, 20 de febrero de 2014

Emile Verhaeren





VIENTO

Heather sobre infinitamente larga,
Aquí el viento toca la bocina de noviembre;
El brezo, mucho,
Aquí el viento
¿Cuál es roto y desmembrado,
Con respiraciones pesadas, superando a las ciudades;
Aquí el viento
El viento salvaje de noviembre.

Pozos en las granjas,
Cubos de hierro y poleas
Squeak;
Los depósitos de almacenamiento.
Cubos y poleas
Squeak y llorar
Cualquier muerte de su melancolía.

La primicia del viento, junto con el agua,
Las hojas de abedul,
El viento salvaje de noviembre;
Mordido viento en las ramas,
nidos de ave;
Viento rejas de hierro
Y un peine de distancia, avalanchas,
Enojado el invierno de edad
Con furia, el viento,
El viento salvaje de noviembre.

Lamentable en graneros,
Tragaluces parcheado
Cuelgan los trapos de sus profesiones baratos
Vidrio y papel.
- El viento salvaje de noviembre! -
Cespitosas en su tez morena,
De abajo a arriba, a través del aire,
De arriba a abajo, golpes de rayo,
Cortar el molino negro, siniestro,
El molino negro cortar el viento
Viento,
El viento salvaje de noviembre.

Antiguo cañas en cropetons,
Alrededor de campanarios de la iglesia.
Se agitaron en sus palos;
Los rastrojos de edad y toldos
Ondeando al viento
Salvaje viento de noviembre.
Las cruces en el cementerio cercano,
Los brazos de los muertos son los que se cruzan
Otoño, como un gran vuelo
Plegadas negro contra el suelo.

El viento salvaje de noviembre,
Viento,
¿Se ha reunido el viento,
En el cruce de trescientos carreteras,
El llanto de frío, que sopla desde AHAN,
¿Se ha reunido el viento,
Teme y derrotas;
¿Has visto esa noche,
Cuando se tiró la luna,
Y eso no puede hacer frente,
Todos los pueblos podridos
Gritando como animales,
Bajo la tormenta?

El brezo, mucho,
Aquí el aullido del viento,
Aquí el viento toca la bocina de noviembre.