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miércoles, 2 de noviembre de 2016

Gil Vicente



Cantiga 4

Halcón que se atreve
con garza guerrera,
peligros espera.

Halcón que se vuela
con garza a porfía
cazarla quería
y no la recela.

Mas quien no se vela
de garza guerrera,
peligros espera.

La caza de amor
es de altanería:
trabajos de día,
de noche dolor.

Halcón cazador
con garza tan fiera,
peligros espera.

viernes, 20 de febrero de 2015

Bénédicte Houart




Hay collares que son correas



hay collares que son correas
hay mujeres que son perras
ciertos hombres, perros rabiosos

a los perros propiamente dichos
no se les ha perdido nada aquí
aunque metan el hocico en todas partes
olfateando cosas imaginarias
y, además, no hablan, ladran,
tienen razón seguro




(de "Vida: variações" 2008)

sábado, 22 de marzo de 2014

Herberto Hélder





CICLO

I


Escucho la fuente, mi misterioso desígnio
de cantar el amor.
De la tremenda alegria de la carne
debe venir el espíritu del canto, de vuestra
deslumbrante alegría, oh intensas
criaturas solares.

Todo lo que es como señal fecunda
de la tierra, todo lo que se toca
entre conmoción y pensamiento
debe participar de vuestro cántico, oh
cuerpos apotósicos, cuerpos
reconstruidos sobre el frio ascético de los cadáveres.

Vuestro es el vino liberador, la hierba
virgen, oh pequeñas cabras rituales, la hierba
junto al agua, junto al silencio,
junto a la brisa — vuestro es el polen incorrupto,
el fruto, el día, la delirante
luna encarnada.

Venís en la simple armonía del hambre
y de la mesa,
con gestos sexuales de una gracia infantil
o puro impudor,
la generosidad ingenua
del pecado.

Canto vuestros muslos verdes, el antiguo
torbellinar del instinto
que transportais castamente como un depósito
en el sagrario del sexo,
canto vuestro vientre diurno,
la gran inocencia de una entrega

milagrosa.

Humildemente tejo mis palabras gratas
sobre la bella ferocidad
de la carne, levanto mi taza,
oigo el oculto rumorear de la fuente.
Humildemente disipo la soledad, acepto vuestra llamada de esperma,
merezco la poesía.

— Humildemente repudio la muerte.

(Trad. Xosé Lois García)

jueves, 13 de marzo de 2014

Egito Gonçalves




Tu hombro sabe que su desnudez
es objeto del poema.
Cuando tiras del vestido
-por el hombro-
y tu cuerpo sabe que las palabras
se refugian en el reverso de tu piel

Y mi cuerpo sabe
que las palabras te pertenecen,
se rozan en el deseo,
exhiben la incoherencia del delirio
que desciende de tu hombro
hacia la música
del silencio que hará el poema.

Te dedico palabras; apenas
señales de una intensidad
una piel suave
que nunca podría describir, la puerta
se abre cuando el hombro
se suelta del vestido
que dibuja en el piso
un gemido de amor; el sonido
de alegría, o su visible reflejo que capta
y expande
toda la luz secreta del poema.
La piccola madonna

Invadimos el territorio de las palomas
(había huevos en las antiguas escaleras)
y de lo alto de la torre
se veían los arados, la meditación
de la tarde, la cantería
de las bellas cazas de labores. el agua
abría surcos en la tierra grata: los regadíos y el polen
de los chopos
esbozaban la certeza de la primavera.
Era un sábado lento, el aire
se abrigaba en el silencio: las palabras
insinuaban ser imágenes/ definitivas:
aprehender el tiempo, traducir
el fuego secreto que el papel no retiene
-apenas la memoria. Laderas de brezo,
amarillas sílabas de retama,
la luz que nos permite navegar
hasta una espina pétrea de horizonte
cuando descendamos
Inés se sentará en el lugar más alto
del alta, Con su saya plegada
parecía verdadera. Y en la sonrisa
describíamos los años,
las alas de la serenidad que limpiaban
de corazón la vocinglería ósea de las ciudades

)

sábado, 8 de marzo de 2014

Fernando Pessoa





XXXIX

El misterio de las cosas, ¿dónde está?
¿Dónde está él que no aparece
por lo menos para mostrarnos que es misterio?
¿Qué sabe el río y que sabe el árbol?
Y yo, que no soy más que ellos, ¿qué sé de eso?
Siempre que miro las cosas y pienso en lo que los
.....hombres piensan de ellas,
río como un riacho que suena fresco en una piedra.

Porque el único sentido oculto de las cosas
es no tener ningún sentido oculto.
es más extraño que todas las extrañezas
y que los sueños de todos los poetas
y los pensamientos de todos los filósofos
que las cosas sean realmente lo que parecen ser
y no haya nada que comprender.

Sí, he aquí lo que mis sentidos aprendieron solos:
Las cosas no tienen significación: tienen existencia.
Las cosas son el único sentido oculto de las cosas.

Cuando la hierba crezca encima de mi sepultura.
sea ésa la señal para que me olviden del todo.
La naturaleza nunca se acuerda, y por eso es bella.
Y si tuvieran la necesidad enfermiza de “interpretar”
la hierba verde sobre mi sepultura,
digan que continúo para verdecer y ser natural.

(Con el heterónimo ALBERTO CAEIRO)

lunes, 3 de marzo de 2014

Sophia de Mello Breyner Andresen





LAS PERSONAS SENSIBLES

Las personas sensibles no son capaces
De matar gallinas
Pero son capaces
De comer gallinas

El dinero huele a pobre y huele
A la ropa de su cuerpo
Aquella ropa
Que después de la lluvia se secó sobre el cuerpo
Porque no tenían otra
Porque huele a pobre y huele
A ropa
Que después del sudor no fue lavada
Porque no tenían otra

"Ganarás el pan con el sudor de tu rostro"
Así nos fue impuesto
Y no:
"Con el sudor de los otros ganarás el pan"

Oh vendedores del templo
Oh constructores
De las grandes estatuas huecas y pesadas
Oh llenos de devoción y de provecho

Perdónalos Señor
Porque ellos saben lo que hacen