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sábado, 14 de febrero de 2015

Beatriz de Día



He estado en grave preocupación
por una caballero que he tenido
y quiero que se sepa por siempre
cómo lo he amado apasionadamente;
…ahora veo que he sido traicionada
pues no le di mi amor
y por eso he estado afligida,
en el lecho y estando vestida.

A mi caballero quisiera
tenerlo una noche, desnudo, en mis brazos
y que se diera por feliz
con que yo hiciese de almohada;
…pues estoy más enamorada
que Floris por Blancaflor:
le otorgo mi corazón y mi amor,
mi juicio, mis ojos y mi vida.

Bello amigo, agradable y bueno,
¿cuándo os tendré en mi poder,
que me acostara con vos una noche
y os diese un beso amoroso?
…Sabed que gran deseo tengo
de teneros en el lugar de marido,
con tal que me prometiérais
hacer lo que yo quisiera.

sábado, 17 de enero de 2015

Lise Deharme



LA CAJA VACÍA


Perdí
el libro de mi vida
una noche
en que olvidaron
dejar un lápiz afilado
junto a mi cama





**


He desayunado:

una goma de borrar

un sentario de granos de belleza

dos gramos de salud

en puré

lengua de gato

dos relojes con chocolate

la cola de una rata

salada con la sal de una clepsidra

pelos de ángel

y una naranja


**


NIDO DE AMOR


Una casa pequeña

del tamaño de un pañuelo

a la que iré a decirte buenas noches

amor mío

y buenos días

todos los días.

Seremos felices

como aquellos

que salen de la cárcel


(de “Cahier de curieuse personne”, Éditions de Cahiers libres, París, 1933. Trad. Jonio González )

sábado, 22 de marzo de 2014

Pierre Unik




Es más bello que el color de ese guante olvidado en el mar
y en los surcos desiertos no encuentro más nada
pero allá lejos los instrumentos de música se reúnen
en una alcoba
en un carro cuadrado
y es el amor que comienza
con festones en los cuatro ángulos
y batallas que nunca terminan
adiós maravilla adiós no tienes corazón
sino un álamo manso en la solapa del saco
y no es sin dar la alarma que mi voz llega a tu ciudad
La barca en la que se suicidan los fantasmas después de una inmersión prolongada en el cadmio de las consagraciones
la barca desnuda se presenta a mi puerta
y llama con todo su negro cielo
"pálida, dice ella, pálida más pálida que tu esposa"
y esos dientes en el sonido de la mirada me trituran
esos dientes de cadena y de incendio
incendio en que las mujeres forman la cadena
para impedir que nazca el nueve de espadas
el paje diabólico que tiene surgente de florestas
ese paje lo conozco es el nueve de espadas
y las mujeres en la ciudad son más pobres de lo que esperaba
más pobres que mi venganza
y que mi furia
más pobres que un cartero que sólo posee el abandono
sobre una casa de ocho pisos
de un billete de ida y vuelta para la horca
Es en la encrucijada del camino y de la muerta
donde se levanta el poste indicador de las enamoradas
allí acuden todos los meses a recoger los rumores
allí se encuentran pero no se ven jamás
El espantajo del castillo de naipes
el maniquí de silencio
con armadura de brezales
con su llama y su tahalí
el espantajo de los siglos
a la salida del subterráneo
no hay laberinto que importe
todas las alas y todas las llaves abren los poros del castillo de naipes

René Crevel




NOCHE

Suavemente para dormir a la sombra del olvido
esta noche
mataré a los merodeadores
silenciosos bailarines
nocturnos
y cuyos pies de terciopelo negro
son un suplicio para mi carne desnuda
un suplicio suave como el ala de los murciélagos
tan sutil que lleva el espanto
a los puntos en que la piel se vuelve temerosa, se conmueve
para amar mejor, para tener miedo
de otro cuerpo y del frío.
Pero, ¿en qué río huir de esta noche oh razón mía?
Es la hora de los muchachos malos
la hora de los malos bandidos.
Dos grandes ojos de sombra en la noche
serían tan dulces para mí, tan dulces.
Prisionero de las tristes estaciones
estoy solo, un bello crimen ha resplandecido
allá, allá en el horizonte
alguna serpiente acaso, helada de no amar.
Pero, ¿dónde fluye, dónde fluye a lo lejos
el río que necesita
mi razón para huir de esta noche?
Por las orillas van las jóvenes
sus ojos están cansados, sus cabellos brillan.
Nada sé decirles a esas jóvenes
de las que los muchachos malos
son
de las que ellos
son
los orgullosos revendedores.
Estoy solo, un bello crimen ha resplandecido.
Dos grandes ojos de sombra en la noche
serían tan dulces para mí, tan dulces.
Es la hora de los malos bandidos.

(1924)

Henri Meschonnic





vemos la vida
no con
los ojos solamente
vemos la vida
con todo
el cuerpo tenemos
ojos en todas partes sin saber
la vemos en todos los sentidos
la zancamos la juvenecemos
aliento cortado el corazón en
la cabeza
vemos la vida
al revés
* * *
el corazón en la mano el corazón
en la boca
corazón que desborda
corazón desplazado desmarcado
es el cuerpo en sus esperas
es esperar
quién es el cuerpo
* * *
hay lugares que están más llenos de espera
que otros
cabezas
más llenas
de un fuego
del tiempo que otras es una
historia que camina mientras duerme
he recibido un talismán
desde el otro lado de la espera
duermo el tiempo
desde que
ardo sin
consumirme
puesto que soy esa zarza
* * *
hoy esperaba
demasiado
pero no vino nadie
* * *

(Trad. Hugo Savino)
 


 

sábado, 15 de marzo de 2014

Lorand Gaspar





EL JARDÍN DE PIEDRAS

Vivíamos en el frescor de ir
portadores de imágenes al jardín de piedras
el vasto imperio extendido, aventado.
Lo que queda a lo lago de los años
soplos azulados, violencias calcáreas
enorme país de vidas mudas
crujidos verdes en los dedos de creta
poco a poco aprendimos a escuchar
en algún lugar la caída del jazmín-

(de "El cuarto estado de la materia")


Lionel Ray




...yo construyo en mí castillos con altas
salas torres dragones de piedra escaleras
innumerables grandes parques y tanta gente armada
escuderos y salteadores caballeros y senescales condestable
de gran séquito y nobles damas castillos sin nombre
para olvidar el dolor de vivir y el viento con murallas
tapizadas de seda y de oro sombras sin memoria
rezagadas en sus terrazas castillos parecidos
al silencio de los colores en forestas profundas frente al
mar donde se sumergen pájaros heridos castillos que
se asientan en la última tela de araña de un pensamiento
sin fecha como un encaje oscuro la escritura inquieta
de hormigas a contraluz en un país profundo
hacia el que miramos con los ojos cerrados

Jean Genet





EL LEGADO
(fragmento)

El año cuatrocientos cincuenta y seis,
Yo, Fracois Villon, estudiante,
Considerando en plenitud de facultades,
Con el freno en los dientes, actuando libremente-
Que se deben meditar las acciones,
-como lo indica Vigeccio,
sabio romano, gran consejero-
porque si no, se lamenta…
En el tiempo que he dicho antes,
Hacia Navidad, estación muerta,
En que los lobos viven del viento
Y que uno se queda en casa
- por la escarcha- cerca del tizón,
me vinieron deseos de romper
la muy amorosa cárcel
que quebraba mi corazón.

Y así lo hice,
Teniendo ante mis ojos a aquella
Que consentía en mi perdición,
Sin que por ello le fuera mejor,
Por ello lo siento y me quejo a los cielos,
Pidiendo venganza de ella
A todos los dioses venéreos
Y alivio por las penas de amor...

Primero en el nombre del padre,
Del Hijo y del Espíritu Santo,
Y de su gloriosa Madre
Por cuya gracia no perece nadie,
Dejo, Dios mediante, mi fama
Al maestro de Guillaume Villon,
(pues suena en honor de su nombre)
y mis tiendas y mi pabellón.

Item, a la que he dicho,
Que me ha desterrado con tanta fuerza
Que estoy privado de alegría,
Y alejado de todo placer,
Dejo mi corazón engastado,
Pálido, digno de compasión, muerto y transido;
Ella me ha buscado este mal,
Pero que Dios se lo recompense.
Item , a maestro ythier Marchant
Con quien me siento muy vinculado,
Y maestro Jean le Cornu,
Dejo mi espada de acero cortante
Que ha sido retenida como prenda
Por una deuda de ocho sueldos;
Quiero según su valor,
Que se le entregue, recatándola.

Max Jacob




ORACIÓN

Permitid, Señor, un
poco de lujuria en este
mundo.
Permitid que el roce de
los labios sea caliente
levadura,
permitid que las
pupilas de luto del
deseo se hundan en el
pozo de otros ojos,
permitid que la mano
del osado amante
palpe la sangre ajena
estremecida.
Dejad hervir las entrañas
de los machos sobre la
piel desnuda,
dejad el juego de los
adolescentes labios
bucear en los senos de
los lirios,
dejad las vírgenes con
su secreto fuego
ardiendo en piras
escondidas,
dejad los muslos de los
verdes tallos
mezclarse en llamas
de tacto, en apretadas
lianas de caricias.
Que el rubor se
desnude enteramente
y la escultura
surja de tactos y
torrentes,
que los zumos de los
ojos exprimidos y de
brazos,
mane de fuentes
secretas y de labios.
Permitidlo, Señor, que
ya sufren sus penas
los humanos,
que ya, bastante, la
carga duró sobre sus
hombros.

Guillaume Apollinaire





CUARTO POEMA SECRETO A MADELAINE

Mi boca tendrá ardores de averno,
mi boca será para ti un infierno de dulzura,
los ángeles de mi boca reinarán en tu corazón,
mi boca será crucificada
y tu boca será el madero horizontal de la cruz,
pero qué boca será el madero vertical de esta cruz.
Oh boca vertical de mi amor,
los soldados de mi boca tomarán al asalto tus entrañas,
los sacerdotes de mi boca incensarán tu belleza en su templo,
tu cuerpo se agitará como una región durante un terremoto,
tus ojos entonces se cargarán
de todo el amor que se ha reunido
en las miradas de toda la humanidad desde que existe.
Amor mío
mi boca será un ejército contra ti,
un ejército lleno de desatinos,
que cambia lo mismo que un mago
sabe cambiar sus metamorfosis,
pues mi boca se dirige también a tu oído
y ante todo mi boca te dirá amor,
desde lejos te lo murmura
y mil jerarquías angélicas
que te preparan una paradisíaca dulzura en él se agitan,
y mi boca es también la Orden que te convierte en mi esclava,
y me da tu boca Madeleine,
tu boca que beso Madeleine.
(Versión de José Umaña)


viernes, 14 de marzo de 2014

Xavier Forneret





UN POBRE VERGONZANTE

La sacó
de su bolsillo roto,
la puso bajo sus ojos
y la miró bien,
diciendo: "¡Infeliz!".

La sopló
con su boca húmeda,
casi sentía miedo
de un pensamiento horrible
que le partía el alma.

La mojó
con una lágrima helada
que cayó por casualidad.
Agujereado era su cuarto
más que un bazar.

La frotó
sin calentarla;
apenas si la sentía.
Pellizcada por el frío,
ella se apartaba.

La pesó
como se pesa una idea,
sosteniéndola en el aire.
Y luego la midió
con un hilo de hierro.

La tocó
con sus labios arrugados.
Ella gritó
con un frenético espanto:
"¡Adiós, bésame!"

Él la besó.
Y luego la cruzó
sobre el reloj del cuerpo,
que, ya casi sin cuerda,
mala, pesadamente latía.

La palpó
con una mano resuelta
a hacerla morir:
-Sí, es un bocado
como para alimentarse.

La dobló,
la rompió,
la ubicó,
la cortó,
la lavó,
la llevó,
la asó,
la comió.

Cuando aún era niño, le habían dicho: "Si tienes hambre, cómete una de tus manos".

(de " Vapeurs ni vers ni prose")

jueves, 13 de marzo de 2014

Raymond Queneau




UN POEMA ES MUY POCA COSA



UN poema es muy poca cosa
Apenas algo más que un ciclón en las Antilla
Que un tifón en el Mar de la China
Un temblor de tierra en Formosa

Una inundación del Yang Tse Kiang
Que ahoga a cien mil chinos de golpe
Zas
No eso no da siquiera tema para un poema
Es muy poca cosa

Nos divertimos mucho en nuestro pequeño pueblo
Vamos a edificar una nueva escuela
Vamos a elegir nuevo alcalde y cambiar los días de mercado
Estamos en el centro del mundo ahora estamos cerca del río
…………océano que corroe el horizonte

Un poema es muy poca cosa.
)

André Pieyre de Mandiargues




LULÚ

La impúdica Lulú
Frota el último fósforo
En el muro de la cámara de gas,

Amen a Lulú que supo
Ofrecer a su último instante
El lujo de una llama
Chica y personal

Desafiando al fuego del crematorio

Amen a Lulú
Lulú
Que se burló de todo
Del amor y de los hombres
De ella misma y del resto
Y murió a los dieciséis
Luminosamente

Amen con frecuencia elogien
El gesto deschavetado
Que le hace honor a todas

Ojo con el instante fosforescente
en que el tiempo fue glorificado.

(Praia da Rocha, 5 de septiembre de 1960)

sábado, 8 de marzo de 2014

Robert Marteau





La poesía es un susurro imperceptible,

una confidencia hecha a los muertos, dicha

de memoria con el permiso de las musas

siempre triunfantes, que tejen en la fuente

collares de flores que no se marchitarán.

De su perfume traemos apenas un efluvio

que queremos captar y después retener

en los posible, en la lengua perecedera

donde nacimos. Vanos, nuestros afanes

no lo son del todo: ignorado, algo pasa

que, como dicen, nos viene de lejos y persiste

contra todo, semejante a los ríos subterráneos:

como el temblor a veces de los dioses en el alma,

o el espanto frente a la comunión de los santos.


(1925-2011)

Traducción de Silvio Mattoni.

Gisèle Prassinos





EL HOMBRE DE LA TRISTEZA

Se diría que Pedro se come a sí mismo poco a poco.

Se diría que se gasta por dentro y que pronto va a disolverse
bruscamente, en una última convulsión.

Su piel parece muy frágil, y como el único asiento de su vida.

Porque en su interior hay tan sólo noche y aridez.

Su sangre, su corazón, su dignidad, están en esa piel que
se esfuerza por conservar intactos los rasgos de Pedro.

Pedro sólo existe en sus rasgos más sombríos y ahuecados,
con una nuca saliente que lo traiciona.

Toda la tristeza de Pedro está inscrita en su nuca. Una nuca
nacida para la tristeza.

Antes, Pedro tenía cuello, pero no tenía nuca.

Mezclado con la multitud, no se lo ve; pero si vuelve, su presencia estalla.
El hombre de la tristeza ha llegado.Humilde y fatigada, la nuca se pasea.
Ella, la indecente, revela, explica todo lo que el rostro ha logrado ocultar.

Ése es el pobre Pedro.

Pierre Reverdy





AIRE



Olvido

puerta cerrada

Sobre la tierra inclinada

Tiembla un árbol

Y solo

Canta un pájaro

Sobre el tejado

No hay más luz

Que el sol

Y los signos que hacen tus dedos

viernes, 7 de marzo de 2014

Francis Ponge





EL FUEGO


El fuego hace una ordenación: primero, todas las llamas se mueven en un sentido…

…..(No se puede comparar el modo de andar del fuego más que con el de los animales: debe dejar un lugar para ocupar otro; camina a la vez como una ameba y como una jirafa, salta con el cuello, repta con un pie)…

…..Luego, mientras las masas contaminadas con método se desploman, los gases que escapan se van transformando en una sola rampa de mariposas.


Miyó Vestrini





ZANAHORIA RALLADA

El primer suicidio es único.
Siempre te preguntan si fue un accidente
o un firme propósito de morir.
Te pasan un tubo por la nariz,
con fuerza,
para que duela
y aprendas a no perturbar al prójimo.
Cuando comienzas a explicar que
la-muerte-en-realidad-te parecía-la-única-salida
o que lo haces
para-joder-a-tu-marido-y-a-tu-familia,
ya te han dado la espalda
y están mirando el tubo transparente
por el que desfila tu última cena.
Apuestan si son fideos o arroz chino.
El médico de guardia se muestra intransigente:
es zanahoria rallada.
Asco, dice la enfermera bembona.
Me despacharon furiosos,
porque ninguno ganó la apuesta.
El suero bajó aprisa
y en diez minutos,
ya estaba de vuelta a casa.
No hubo espacio donde llorar,
ni tiempo para sentir frío y temor.
La gente no se ocupa de la muerte por exceso de amor.
Cosas de niños,
dicen,
como si los niños se suicidaran a diario.
Busqué a Hammett en la página precisa:
nunca diré una palabra sobre tu vida
en ningún libro,
si puedo evitarlo.


(Valiente ciudadano, 1994)

Francois Villón





EL LEGADO


Ítem, dejo a los hospitales

las telarañas de mis ventanas,

y a los enfermos, un puñetazo en cada ojo,

a cada uno, que tiemblen flacos, peludos,

y llenos de mocos, helados y empapados.



Ítem, dejo a mi barbero

mis pelos cortados, y a mi zapatero,

mis zapatos viejos, y a mi ropavejero,

mis ropas tal como estén cuando me abandonen.



Ítem, dejo a los mendicantes,

a las hijas de dios y a los párrocos

sendas cascaras de huevo

llenas de francos y escudos viejos.

Los carmelitas cabalgan a nuestras vecinas,

pero eso es lo de menos.

sábado, 1 de marzo de 2014

Boris Vian





LOS HERMANOS



en un camino banal
de la Somme
había cuatro hombres
pero no había cabo.

el primero se llamaba Jules.

ponía canaleras y arreglaba cristales
y en su vida privada, era sonámbulo
todos los lunes por la mañana, le dolía la cabeza
y es que sólo nos portamos bien los fines de semana
su cabello era rizado
nariz recta, ojos azules
boca corriente, mentón redondo
estatura: un metro setenta y dos
signos particulares: nada.
un día, conoció
a una muchacha estupenda.
no era como las otras.
dado que era propenso a la decencia
y que ella quería ser decorosa
hicieron por su parte lo que nosotros por la nuestra
tuvieron así dos hijos sin esfuerzo.