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viernes, 21 de marzo de 2014

Mark Strand





COMIENDO POESÍA


Tinta por las comisuras de mis labios.

No hay felicidad como la mía.

He estado comiendo poesía.



La bibliotecaria no lo puede creer.

Sus ojos están tristes

y camina con las manos pegadas a su vestido.



Los poemas se fueron.

La luz es débil.

Los perros subiendo por las escaleras del sótano.



Sus ojos dan vueltas,

sus patas rubias arden como rastrojos.

La pobre bibliotecaria comienza a patear y solloza.



No entiende.

Cuando me arrodillo y lamo su mano,

grita.



Soy un hombre nuevo.

Le gruño y le ladro.

Retozo con alegría en la oscuridad libresca.


sábado, 15 de marzo de 2014

Rita Mestokosho





MI ESCUELA DE PENSAMIENTO


Es el bosque que empuja
Es la calma del espíritu
Es la libertad del corazón
Es el caribú que espera
Es Papakassik, el amo del caribú.

Mi escuela de pensamiento

Es el río que corre
Es la montaña del norte
Es la nieve que cae
Es el viento que me llama.

Es el paraje donde el viento viaja libremente a través de las montañas y
desciende siguiendo los grandes ríos.
Es allí donde estoy tranquila, allí donde vuelvo a encontrar
la libertad de mis ancestros.

Mi escuela de pensamiento

Es el territorio tradicional
La inmensa floresta boreal.
Es allí donde las palabras cobran vida
Es allí donde las palabras cobran verdaderamente un sentido.
Mi poesía brota de una lengua de tierra
Que regresa de un largo viaje.

Mi escuela de pensamiento
Es la planta que cura
Esta riqueza que cautiva mi espíritu
Que nutre mi cuerpo
Que mejora mi suerte
Porque yo lo creo

Es cada instante que existe para la dicha de pensar
Que yo soy una innu hasta el fondo del alma
Un alma tan profunda como la tierra misma.

viernes, 7 de marzo de 2014

Hélène Dorion




SIN BORDE, SIN FINAL DEL MUNDO

Llega el día en el que la belleza bordea nuestro camino.
Nos inclinamos sobre la vida, y enseguida
nos levantamos, con el corazón tembloroso, más fuerte
por una verdad así rozada.

Viene el día en que posamos la mano
sobre un rostro, y todo deviene la claridad
de ese rostro. Todo se nutre
del mismo amor, de un rayo azul
y bebe del mismo río. Todo va
y viene en un único balanceo de las cosas.

Llega el día en que dejamos la estación.
Encerrados desde siempre, dejamos de pronto
de buscar refugios.
Soltamos las amarras.
Todo se alivia y el cielo se entreabre.

Entonces, más desnuda de no haber estado jamás desnuda
nuestra alma escucha por primera vez
su silencio interior.

Nicole Brossard




ABRAZO

ahora bien trabajar un poema me excita
como la desnudez, usted también la imagen
yo el malva y la identidad
o bailar mucho tiempo muy cercanas
un gran decorado al fondo de la conciencia
hace vida silenciosamente

Gaston Miron




VII

a partir de la blanca agonía de padre en hijos
a la consigna de la carne y de almas
a todos me uno
hasta el estado del detrito si es necesario
en la resistencia
a la amarga descomposición visceral y étnica
de la muerte de los pueblos desecados
donde la muerte no es la muerte de alguien.

martes, 4 de marzo de 2014

Margaret Atwood





Al fin y al cabo, eres bastante

normal: dos brazos, dos piernas

una cabeza, un cuerpo

aceptable, dedos en los pies y en las manos, a veces

excéntrico, a veces sincero

pero no demasiadas veces, demasiados

aplazamientos y excusas pero

te adaptarás a todo, cumpliendo

con los plazos y con las otras

personas, fingiendo amar

a la mujer que no debes durante algún

tiempo, escuchando a tu cerebro

encogerse, tus diarios

extendiéndose mientras te haces mayor,

haciéndote mayor, por supuesto

morirás, pero aún no, sobrevivirás

incluso a mis ideas distorsionadas sobre ti

y no quiero hacer

nada para solucionarlo

tu desdicha y tu enfermedad

no estás enfermo ni eres desdichado

sólo estás vivo condenado a estarlo.

martes, 18 de febrero de 2014

Anne Carson




ESE ESTADO DE FLUJO


En el esfuerzo que uno hace por hallar su camino entre los contenidos de la memoria

(insiste Aristóteles)

es útil el principio de asociación:

«pasar rápidamente de un punto al siguiente.

Por ejemplo de leche a blanco,

de blanco a aire,

de aire a húmedo,

tras lo cual uno recuerda el otoño en el supuesto de que esté tratando de recordar

esa estación».

O suponiendo,

amable lector,

qué no estés tratando de recordar el otoño sino la libertad,

un principio de libertad

que existió entre dos personas, pequeño y salvaje,

como son los principios, pero ¿cuáles son aquí las reglas?

Como él dice,

la locura puede ponerse de moda.

Pasar entonces rápidamente

de un punto al siguiente,

por ejemplo de pezón a duro,

de duro a cuarto de hotel,

de cuarto de hotel

a la frase encontrada en una carta que escribió en un taxi el día que se cruzó con

su mujer

que iba caminando

por la otra acera, pero ella no le vio, se dirigía

-así de ingeniosas son las combinaciones de ese estado de flujo que llamamos

nuestra historia moral, acaso no son tan claras, casi como las fórmulas matemáticas

salvo que están escritas en el agua-

al juzgado

a presentar los documentos para el divorcio, una frase como

qué sabor entre tus piernas.

Tras lo cual mediante esta facultad absolutamente divina, la «memoria de las

palabras y las cosas»,

uno recuerda

la libertad.

¿Es eso yo? grita irrumpiendo el alma.

Almita, pobre animal incierto:

cuidado con este invento «siempre útil para aprender y vivir»

como dice Aristóteles, Aristóteles,

que no tenía marido,

rara vez menciona la belleza

y es probable que de muñeca pasara rápidamente a esclava cuando trataba de

recordar esposa.