LOS CAMBIOS
La gente no se comporta
como se comporta
en la vida real
en la vida real. Las personas
son más lentas
y registran los cambios pasivos
de la atmósfera.
O se transforman a ellas mismas
en verdes perros persas
y pájaros.
Cuando ves uno
sabes que el mundo es una invención.
Posee la cualidad de lo proverbial.
La gente es pobre.
Al fin y al cabo, eres bastante
normal: dos brazos, dos piernas
una cabeza, un cuerpo
aceptable, dedos en los pies y en las manos, a veces
excéntrico, a veces sincero
pero no demasiadas veces, demasiados
aplazamientos y excusas pero
te adaptarás a todo, cumpliendo
con los plazos y con las otras
personas, fingiendo amar
a la mujer que no debes durante algún
tiempo, escuchando a tu cerebro
encogerse, tus diarios
extendiéndose mientras te haces mayor,
haciéndote mayor, por supuesto
morirás, pero aún no, sobrevivirás
incluso a mis ideas distorsionadas sobre ti
y no quiero hacer
nada para solucionarlo
tu desdicha y tu enfermedad
no estás enfermo ni eres desdichado
sólo estás vivo condenado a estarlo.
ESTOY CANSADO…
Estoy cansado de vivir en mi país natal,
con la nostalgia de las extensiones de trigo negro;
dejaré mi choza,
partiré como un vagabundo y un ladrón…
Volveré a la casa paterna
a regocijarme con el júbilo ajeno.
Y en una noche verde, bajo la ventana,
con la manga de mi camisa me ahorcaré.
Los sauces de plata contiguos a la cerca
inclinarán sus cabezas con mayor dulzura aún.
Y sin lavarme, sin el menor ritual,
se me enterrará bajo los aullidos de los perros.
La luna continuará bogando por el cielo,
perdiendo sus remos en el agua de los lagos;
y Rusia siempre será la misma,
danzando y llorando alrededor de las empalizadas.
AMANTES
una flor
no lejos de la noche
mi cuerpo mudo
se abre
a la delicada urgencia del rocío
De "Los trabajos y las noches" 1965

EL GOZANTE
Me dejo estar sobre la tierra porque soy el gozante.
El que bajo las nubes se queda silencioso.
Pienso: si alguno me tocara las manos
se iría enloquecido de eternidad,
húmedo de astros lilas, relucientes.
Estoy solo de espaldas transformándome.
En este mismo instante un saurio me envejece y soy
leña
y miro por los ojos de las alas de las mariposas
un ocaso vinoso y transparente.
En mis ojos cobijo todo el ramaje vivo del quebracho.
De mi nacen los gérmenes de todas las semillas y los riego con rocío.
Sé que en este momento, dentro de mí,
nace el viento como un enardecido río de uñas y de
agua.
Dentro del monte yazgo preñado de quietudes furiosas.
A veces un lapacho me corona con flores blancas
y me bebo esa leche como si fuera el niño más viejo
de la tierra.
De cara al infinito
siento que pone huevos sobre mi pecho el tiempo.
Si se me antoja, digo, si esperase un momento,
puedo dejar que encima de mis ingles
amamante la luna sus colmillos pequeños.
Zorros la cola como cortaderas,
gualacates rocosos,
corzuelas con sus ángeles temblando a su costado,
garzas meditabundas
yararás despielándose,
acatancas rodando la bosta de su mundo,
todo eso está en mis ojos que ven mi propia triste
nada y mi alegría.
Después, si ya estoy muerto,
échenme arena y agua. Así regreso.
SOBRE LAS CREENCIAS DE UN VERANO
No sé mucho de dioses. Pero veo dedos
exprimiendo talismanes para obligarlos
a conceder. No, no sé nada de dioses
aunque mis preguntas los aludan.
¿Cómo eligen o rechazan a quienes
salvar del sufrimiento?
La roca -digo- no puede romperse.
Ésa es la verdad. Se eleva desde la
tierra y el mar y los domina. Se trata
-digo- de la roca visible, audible, esa
brillante misericordia del reposo.
Alguien vive en la cúpula:
un ojo mira a través de la claraboya.
La mole corta la visión, impide
todo afán de prolongarse.
Aquí, sólo huecos cavados en la pared,
aberturas disimuladas entre los techos y las azoteas.
Las plantas, hilachas bajo el hollín, se
estiran en el aire. Sofocadas, soportan el bochorno.
El chasquido de un sobre por debajo de la puerta
interrumpe la lectura, borrando ese escenario
donde el propósito se sirve de la imaginación.
La realidad se impone, barre la catedral de piedra
vigilante del mar. Tanta desolación abruma.
(de "Parábola de ciegos")
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CONTRASTES
Las ventanas de mi poesía están ampliamente abiertas a
las ramblas y a sus vidrieras
Brillo
Joyas de luz
Escuchen a los violines de las limusinas y a los xilofones
de los linotipistas
El pintor inepto lava con un trapo de cielo
Todo es salpicados de color
Y los sombreros de las mujeres que pasan son cometas
en las hogueras del crepúsculo
Unidad
Ya no hay unidad
Todos los relojes muestran ahora la medianoche después
de haber sido atrasados diez minutos
Ya no hay más tiempo.
Ya no hay más dinero,
En la legislatura
Están echando a perder los maravillosos elementos de la
la materia elemental
En el bar de la esquina
Los trabajadores en camisas azules beben vino rojo
Cada sábado gallina en la olla
Juegan
Apuestan
De cuando en cuando un bandido pasa en un auto
O un niño juega con el Arco de Triunfo...
Le aconsejo al Sr. Grande que acuartele a sus protegidos
en la Torre Eiffel
Hoy
Cambio de dueño
El Espíritu Santo está de liquidación en los negocios más
pequeños
Con creciente deleite leo las tiras de calicó
De caléndula
Sólo las piedras pómez de la Sorbona nunca están florecien-
do
Los paneles publicitarios de "Samaritan's" roturan el Sena
Y sobre el San Severin
Puedo oir
El sonar excitado del tróley
Están lloviendo lamparitas eléctricas
El metro de la Gare Montrouge del Este Norte-Sur el mundo
de las barcas de turistas
Todo está envuelto en halos
Impenetrable
En la Rue de Buci venden a domicilio L'Intransigent y
Paris-Sports
El aeropuerto celestial es ahora, en llamas, un cuadro de
Cimabue
Mientras que en primer plano
Los hombres son
Largos
Oscuros
Tristes
Y fumando, chimeneas de fábrica
Octubre de l913.