miércoles, 18 de marzo de 2015

Mario Luzi




Donde no estabas


Donde no estabas, cuánta paz: el cielo

entre los árboles estuosos recogía

la blanca ofrenda de las calles, un rostro

relucía en la sombra de las fuentes,

la médula de miel

atenuaba el pesar de los transeúntes

y la beldad brillaba,

se perdía fragmentada entre las calles

esplendentes en el silencio ventilado.



Ni imagen, ni memoria, ni sueño.

El rostro de la ausente era una espera

espejada en la primera estrella opaca

y ni siquiera en ella estabas, habías caído

fuera de la existencia;

el candor entristecía las encrucijadas

y no era el anochecer,

era la blanca verdad indolente

en lo hondo de mi tumulto, imperceptible.


(de:"Quaderno gotico, Florencia, 1947;

versión de Horacio Armani)


Giorgio Caproni






Larghetto

    Tras la barrera, acaso.
Acaso, tras de la aduana
de agua…

               Donde el canal
va por la hierba y el viento
ya es campestre…

                            Prueba.

  Ahí está la infancia.

                               Prueba.

   Está la infancia que tiembla…

     Ahí aún el mutilado
de un brazo, con la izquierda
(recuérdalo: te lo ordenaron
—siendo apenas un niño, entonces,
que sonríe a los tigres)
descarga la pistola
sobre el escrito que le sostienes…

                                             Vé…

     Prueba donde el rebaño
es una nube en el prado.

   El viejo de ojos
oscuros…

               Puede ser él.

    Prueba donde el pavor
vulnera el cielo, y el aliento
(recuérdalo: fuiste intimado)
tiembla como el vellón
de los arbustos…
                          Tras

la barrera…

                  Tras
de la Aduana de Agua…

                                Donde
—sin arboleda y sin
carpa— yo,
en los iris de aluminio
de los tres, no reconocí
ningún Dios de exterminio.

       Prueba.

                 Más allá del mal
y del bien.

              Donde
parece acero el viento
y una daga el canal. 


sábado, 14 de marzo de 2015

Sonia Díaz Corrales



Suposiciones acerca de la garza



Siendo tan mínima la garza,

cuando da el pecho al aire,

supongo

que debe llevar el corazón por fuera.

Porque ese regio vuelo

no podría hacerse

con un corazón que quepa en el pecho de la garza

y digo supongo

porque sé que el corazón a veces

se convierte en lo que sostiene

también a la garza.

La garza no es más que corazón

en esa inmovilidad donde es perfecta

ardido blanco sobre el cielo.

Reina María Rodríguez



Cámara secreta

dentro de un cofrecito de ébano
junto a la cama mortuoria de Tutankamen yacen
los fabulosos tesoros del joven rey en el Nilo.
allí encontré una pieza dorada
como una muñeca, o una antigua miniatura india.
alguien me permitió abrir y quizás ver
aquel secreto que soñaba
(en cada sueño perdemos evidentemente
una inocencia) soy otra vez Pigmalión
siempre a la espera de cualquier milagro.
si uno va todo el camino junto a las cosas,
uno puede cubrir todo el camino de ficciones
y ciertamente uno recibe su recompensa
siempre completamente diferente
a la esperada. si alguien,
al menos durmiera sin estar muerto
junto al cofre de un rey
y recibiera un sueño como el mío,
-la miniatura de cristal de Atlántida-
entraríamos de una vez en la inocencia.


viernes, 13 de marzo de 2015

Ramón María del Valle-Inclán





11

¡Verdes venenos!¡Yerbas letales
de Paraísos Artificiales!

A todos vence la marihuana,
que da la ciencia del Ramayana.

¡Oh! Marihuana, verde neumónica,
cannabis índica et babilónica.

Abres el sésamo de la alegría,
cáñamo verde, kif de Turquía.

Yerba del Viejo de la Montaña,
el Santo Oficio te halló en España.

Yerba que inicias a los faquires,
llena de goces y Díes Ires.

¡Verde esmeralda -loa el poeta
persa- tu verde vistió el profeta!

(Kif -yerba verde del persa- es
el achisino bhang bengalés.

Charas que fuma sobre el diván,
entre odaliscas, el Gran Sultán.)


(de  "La pipa de kif ", 1919)

martes, 3 de marzo de 2015

Robert Lax




el arte

como

un 


ins
tru
mento

de 

paz

---

paz



amor



alegría

---

¿podría

ha

ber

ha
habido




algu
na
vez


un

só
lo


nuevo

pensamiento


en

el

mundo

?

(de "Una cosa que es" 1997,versión de José Luis Bobadilla)


Abū Nuwās al-Hasan Ibn Hāni' al-Hakamī



XVII 



El vino arde generoso en la copa

como un astro luminoso en el cielo

o una luna llena en la noche.

Si pudiera mezclarlo con la oscuridad

disiparía sombras y tinieblas.

Grandes placeres depara a aquellos

que lo beben sin temor ni recelos.

Sus burbujas como perlas dispersas

el agua enhebra en la mezcla.

Siempre hablo a la copa antes de beber:

a ella, confidente, cuento mis secretos.



.........................



Copero, escancia al amigo

que bebe lo que yo dejo


y a mí sírveme del vino


que haya dejado en el tazón. 


Bebo yo de lo que él deja,


bebe él de lo que dejo yo,


como los que se han enamorado.


Llegaste a mí mensajero


y de tanto ir y venir


te convertiste en copero.